. Este era realizado entre los colegios de Sapucaia del Sur, ciudad de la región de Porto Alegre en el Estado de Rio Grande do Sul. Fui elegido en el año 1985 "El estudiante más atractivo de Sapucaia del Sur". Recibí muchos obsequios, muchas felicitaciones, elogios por mi performance (participación) en la pasarela y muchas miradas de admiración. Era una persona tímida, de familia humilde, confieso que hasta quede medio mareado en aquella fiesta. A partir de aquella fecha sentí un gran impacto en mi vida, y aquella misma época surgían las primeras invitaciones para desfiles de moda.
Imaginen, un adolescente común de un momento a otro de un simple anónimo se vuelve conocido en la ciudad. A los 18 años nuevamente motivado por amigos, participé de otro concurso. Este era más grande, porque abarcaba toda una región del Estado. Esta vez los ganadores serían seleccionados como modelos profesionales, lo que podría para mi abrir las puertas a una carrera de éxito. Fui el ganador entre tres mejores parejas en el año 1987. A partir de este concurso, comencé a trabajar a nivel estatal, gané producciones fotográficas y muchos otros obsequios. Recuerdo que aquella noche fui rodeado por muchas personas famosas y del área de la moda que estaban participando del jurado. Conocí muchas personas influyentes en la región. En el año 1988, efectué mi registro como profesional y comencé a realizar trabajos mayores como desfiles en capital, fotos para periódicos, revistas y comerciales de televisión. Conocí un amigo que era modelo de profesión y me ayudó en los primeros pasos, hoy vive en Suecia y tiene mucho éxito por toda Europa. En esta época, participaba de muchas fiestas, frecuentaba las mejores casas nocturnas de Porto Alegre, en fin, estaba todo yendo muy bien. Solo, con mis propios talentos estaba triunfando en la vida, no precisaba de nadie, en el fondo pensaba que no precisaba ni de Dios, a pesar de expresar, como todo pagano disfrazado de cristiano: "Tengo todo, gracias a Dios!" "... Este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mí no es mas que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado" (Isaías 29:13)
Conocí muchas chicas, y es natural en este medio tener muchas relaciones al mismo tiempo. En el año 1989 conocí a una persona y llegamos a un compromiso más serio. En este mismo año fui ganador de un billete de lotería y gane una buena cantidad de dinero y fui a vivir a la ciudad de San Leopoldo. Inauguré una pequeña tienda de confecciones llamada Badallo?s Modas. Y en 1990, yo y esta chica decidimos vivir juntos. De esta relación nació en 1991, mi amada hijita Adrielli Vieira.
No tuve éxito con la tienda, porque en la misma época, surgió un nuevo plan económico en el país que retuvo el dinero que tenía en mi cuenta bancaria. Entonces la solución era crear una nueva alternativa. Así surgió en 1992 la Academia de Gimnasia y Escuela de Moda "Badallo?s". En la academia dictaba el curso permanente de modelo y continuaba ejerciendo también la profesión. Diariamente convivíamos con muchas personas, pues la actividad así lo exigía, y por vivir una vida separada de Dios comenzaron los problemas en la pareja, surgiendo las inevitables desconfianzas, celos y discusiones. "... porque separados de mí nada podéis hacer" (Juan 15:5) Aún en 1992, los negocios comenzaron a retroceder. Y toda aquella situación a poco se fue transformando en angustias y sufrimientos. Buscando una salida para todas aquellas dificultades, recurrí al "rezo". Durante algunas semanas recuerdo que rezaba un rosario todo el día en búsqueda de una respuesta de Dios. "Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos". (Mateo 6:7) No encontrando respuestas, recurrí por primera vez el ocultismo, a través de cartas y adivinos, el espiritismo de volvió cada día más presente en mi vida. En el año 1993 el proceso del fracaso se fue acelerando. Terminé mi relación con aquella persona, los negocios estaban yendo en un camino de falencias y la tristeza tomaba cuenta de mi vida.
A través de un contacto, con un amigo, viaje a San Pablo con esperanza de cambiar la situación. Quería huir un poco de los problemas e intentar una mayor experiencia como modelo. Estuve un mes, realizando algunos trabajos, cuando conocí un productor de moda influyente, que se ofreció en ayudarme. A través de sus contactos, podrían abrirse puertas en grandes agencias de publicidades, las mayores del Brasil. Pasado algunos días, este productor me dijo que habría una selección de modelos para una mini-serie de TV, en una de las mayores redes de televisión del Brasil. Era una persona bien relacionada y comprobé que realmente el tenía buenos contactos. Me dijo que conseguiría para mi una posibilidad en la emisora. Pero en ese mismo instante el impuso una condición, a través de una propuesta que me dejó atónito. De una forma directa y tranquila, me invitó para tener una relación homosexual con el. Yo le pregunte si este era el precio del éxito, el respondió que si. En ese momento oí una voz que me decía en mi mente: "No vendas tu alma, vuelve a tu tierra, vuelve a tu familia". "... hoy hemos visto que Jehová habla al hombre, y éste aún vive" (Deuteronomio 5:24) Inmediatamente me di vuelta, arreglé mis cosas y volví a Río Grande del Sur.
En 1994 retome el trabajo en la Academia. Este año fue uno de los más difíciles de mi vida, los negocios no mejoraban en nada. Buscaba un Dios poderoso que pudiese cambiar el rumbo de mi vida, concurría a la Iglesia Católica, pero no encontraba, precisaba de un consuelo, de una salida. Entonces comencé a buscar respuestas en libros. Leí casi todos los libros de Paulo Coelho, después me interesé por la literatura de la "linda y fabulosa" filosofía oriental "Seicho-no-iê", pase por diversos libros de auto-ayuda, cristales, numerología, poder de la mente hasta llegar a la neurolinguística. Compre todos los libros de Lair Ribeiro, maestro de esta seudo ciencia, la cual, en otras palabras, afirma que podemos externar o materializar en nuestras vidas todo lo que queremos para obtener éxito en diversas áreas, a través del poder de la escrita, o sea de nuestra propia palabra, mentalizada de una forma objetiva. Recuerdo que todo lo que leí era basado en el hombre como poder de solución (humanismo) y a veces el hombre como una propia divinidad. "...¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo? Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación" (Iº Corintios 1:20,21). "Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía". (Santiago 3:17)
Conocí una persona en el año 94, comenzamos una relación amorosa, era una joven muy problemática, intente ayudarla como podía, a pesar de mis propios conflictos. Esta joven era muy depresiva y decía siempre que sentía presencias espirituales queriendo contactarla. Percibía siempre reacciones un tanto extrañas en su conducta, pero nunca pensé que sería algo más serio. Un cierto día ella tuvo una descompostura, estábamos conversando, cuando de repente se transformó frente a mí, su semblante era otro completamente diferente, y me decía que estaba viendo cosas horribles, en fin, estaba yo nuevamente en una situación insólita. Desesperado comencé a "rezar", pero nada mejoraba, recordé como última alternativa una pareja conocida, que tenía en su casa un centro espiritista, y la lleve de prisa hasta aquel lugar. La pareja nos recibió, "vencieron" la joven y aparentemente todo se resolvió. Quedé amigo de aquella pareja "pai y mae de santo" y comencé a frecuentar el centro espiritista. Siempre fui muy curioso, busque literatura, y junto a ellos comencé a estudiar como funcionaba aquella religión. No era "médium" y ni tampoco quería ser, pero mi interés se agudizaba, porque había manifestaciones sobrenaturales que fascinaban. Las entidades eran alegres, danzaban, hablaban cosas positivas, palabras de motivación. Había un altar con muchas imágenes y estatuas, cuadros de Jesús, de la virgen Maria, "santos y santas" para todas las necesidades, semejante a mi propia religión de aquella época, la diferencia es que allí los "santos" incorporaban. Aquella pareja, tanto uno como el otro, eran personas "maravillosas", gentiles, cariñosas, humanos, pacíficos, así también como todos los líderes de religiones paganas. Parecen "santos". Al ponto de engañar y hacer creer a millares de personas en todo el mundo, como a mi "tan Inteligente!?", de que Dios permite, y VIVE en estas organizaciones. "Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo". (II Corintios 11:13-15) Pero una noche, en una sesión en aquel lugar, cuando hablaba con una entidad espiritual llamado "ogum" (San Jorge, Iglesia Romana), algo diferente aconteció. Aquel espíritu de "luz", me dice que había sobre mi vida, mucha envidia, principalmente por causa de mi profesión, y que por eso todo estaba funcionando mal. Yo dije en voz muy baja, casi inaudible: Yo tengo fe en Dios! Inmediatamente él me dijo, que ni mi fe era tan grande como el mal que me cercaba. En ese mismo instante oí nítidamente una voz suave, que hablaba conmigo dentro de mi mente de una forma repetitiva: "Tu fe mueve montañas, tu fe mueve montañas..." A partir de aquella noche, algo me hizo percibir que aquel lugar no era verdadero. Yo no conocía la palabra de Dios, después me enteré, que la pequeña frase que oí dentro de aquel centro espiritista, frente a aquel demonio, está en la Biblia Sagrada. "...de cierto os digo, que si tuvieres fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí a allá, y se pasarás, y nada os será imposible" (Mateo 17:20)
Al final de aquel año de 1994, mi situación financiera había empeorado, la empresa estaba prácticamente fundida, un colaborador de la Academia llevó a la justicia por trabajo, yo alegué que estaba atrasado, cuentas se acumulaban por todos los lados. Ni mis "amigos" de fiestas aparecían más, en fin estaba solo en São Leopoldo. Aún siendo esta ciudad limite de Sapucaia del Sur, estaba lejos de mis padres, vivía separado de mi hija y un constante dolor y angustia en el corazón. Llegue a pensar que Dios no me quería, porque yo no lo merecía. "porque no hay acepción de personas para con Dios" (Romanos 2:11) En medio de esta situación de desespero, un cierto día, una mañana de sábado, el cuál jamás voy a olvidar, entró en mi Academia un joven interesado en comprar el punto comercial. Yo ya había anunciado la venta en prácticamente todos los periódicos de la región, pues era la única salida para poder saldar mis deudas. Ya pasado tres meses, recibía muchos telefonemas, personas visitaban, muchas quedaban interesadas, entre tanto, no lograba ningún éxito.
Cuando aquel joven entro en la recepción pensé que tal vez era mi última esperanza. El verificó que las instalaciones no eran adecuadas para lo que el pretendía comercializar. Inmediatamente quedé abatido y el joven observando mi semblante perturbado, pregunto porque yo estaba así. Impulsado por una fuerza que ni yo mismo sabía explicar, comencé a relatar mi difícil situación. Después de contar todo, él me trajo el mensaje más poderoso que jamás oí, el mejor, nunca permití que entrara en mi corazón. Pues fue exactamente allí, en aquella mañana, desarmado tal vez del "YO" y del escudo humano contra Dios llamado Orgullo obtuve mi primer encuentro personal con Cristo. Él me presento a Jesús, pero yo rechacé aceptar a Cristo de aquella forma. Le dije que creía en la virgen como intercesora, en el padre Réus como santo, en la liturgia como regla de fe y en la tradición religiosa de mi familia. El parecía un "Creyente". Como, sólo Jesús? "¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cuál bebieron él, sus hijos y sus ganados?" (Juan 4: 12) Tengo certeza que fue el propio Jesús que me respondió así en aquella mañana:
"…Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo les daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna". (Juan 4:13,14) Y el joven me miro y dijo: Hoy soy un Creyente, verdaderamente cristiano, pues encontré el camino, sólo Jesús es el camino. "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí"(Juan 14:6) Conversaba con él como se estuviese hablando con el propio Jesús, porque él estaba allí si, y hablaba por la boca de aquel joven. "Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos." (Mateo 18:20) Y yo dije soy religioso tengo mi creencia, creo en Jesús también como tu y fui bautizado en una religión a la cual mis padres me enseñaron a adorar. "Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar" (Juan 4: 20) Y él me dijo que Cristo es la verdadera religión y que mi adoración estaba equivocada. "Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos" (Juan 4:22) Me contó su historia de como tuvo un encuentro con Jesús en un momento muy difícil cuando por muchos años prisionero de las drogas casi perdió su propia vida, pero Cristo lo liberó.
Nunca había visto alguien hablar de Jesús de aquella forma, con tanto Amor, quede asombrado con su testimonio y con su sinceridad, las lágrimas corrían por su rostro, y sentí compasión en aquel momento. El me dijo: No busque a Jesús de forma incorrecta! No busque verlo en cosas o en ritualismos vanos, abre tu corazón para él y siéntalo, simplemente!
Y el padre Réus? Le pregunté: mi nombre es João Batista por causa de él! Y él me dijo: este padre, fue un hombre, como tu y yo, y murió, su espíritu no puede ser adorado o invocado para realizar milagros, esto es espiritismo camuflado. "Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos?" (Isaías 8:19,20) Yo tengo una imagen pequeña de este santo y la llevo conmigo a todo lugar para que me proteja. "Nuestro Dios está en los cielos; todo lo que quiso ha hecho. Los oídos de ellos son plata y oro, obra de manos de hombres. Tienen boca más no hablan; tienen ojos más no ven; orejas tienen más no oyen; tienen narices, más no huelen; manos tienen, más no palpan; tienen pies, más no andan; no hablan con su garganta. Semejantes a ellos son los que lo hacen, y cualquiera que confía en ellos" (Salmos 115: 3 al 8) Y el Papa y los santos Padres? - Bien, ellos son sacerdotes de esta religión tradicional, en su gran mayoría personas de una buena conducta moral, social en fin buenos religiosos, pero ahora tu quedarías confundido si te explicase mas sobre religiosos, pero puedo decir que Jesús abomina todos los que se titulan Padres en el sentido espiritual aquí en esta tierra, (Papa = Padre en italiano) "Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos" (Mateo 23:9)
Quieres decir entonces, que no preciso buscar a Dios en tantos "dioses", y ni tampoco adorarlos a través de imágenes, amuletos, crucifijos, estatuas, personas (Papa) o en cualquier otra representación física?
"No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No Te inclinarás a ellas, ni las honrarás;…(Éxodo 20:4,5) Y él respondió con la cabeza afirmando. "Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que le adoren" (Juan 4:23,24) Me preguntó, si podía orar, y yo le respondí que si, que podía llevar mi nombre para la oración de su iglesia. Pero el retruco diciendo: Yo quiero orar por ti ahora, claro, si me permites?
Confieso que no podía imaginar, una persona que nunca había visto antes, de repente orar allí por mi. Pensaba hasta entonces, que solamente un Padre podría bendecir a alguien. "Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, ..." (l Timoteo 2:8)
Y en aquel momento de la oración, cuando aquel humilde joven de Dios ministraba, algo especial sucedió. Quedé desconfiando si todo aquello que estaba sintiendo y descubriendo era realmente de Dios, pero las lágrimas venían a mis ojos y corrían por mi cara como si fuese un niño y un fuego me quemaba, testificando la verdad. "…Yo soy, el que habla contigo" (Juan 4:26) Era todo lo que yo quería sentir. Dios de cerca. Y lo sentí, por primera vez realmente en mi vida, recibí en aquel momento un toque de Amor de Dios y no se comparaba con ningún tipo de amor humano que hubiese experimentado. "... porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios" (I Juan 4:7) Conversamos cerca de dos horas y nadie llegó al lugar, ni el teléfono sonó, increíble, nada interrumpió, aquella conversación especial. Nos despedimos, y hasta hoy, nunca más lo vi. Semanas más tarde, volví a sentir, mucha soledad, aquella opresión, fuerte ansiedad, y un desespero generalizado. Era de madrugada no podía dormir, giraba sobre mi colchón de un lado para otro, golpeaba mi cuerpo contra la pared en una tortura de mis pensamientos que me hacían alucinar. Como vivía próximo a la Academia, me levanté y fui hasta la sala de gimnasia, coloque una cinta cassette en el aparato de sonido que contenía músicas evangélicas, dada a mi por un colega, que nunca había escuchado. Primero, porque hasta la visita de aquel joven no me gustaba lo evangélico. En mi ignorancia cultural y principalmente espiritual, pensaba que todos usan corbata, era lunáticos, fanáticos y vendían literatura de puerta en puerta. Segundo, porque creía que las músicas evangélicas eran todas folclóricas. Estilo musical que nunca aprecié. Pero sentí un deseo de oír algo especial da parte de Dios. De repente comenzó a tocar una canción hermosa, que no tenía nada a ver con lo que imaginaba, y decía así: "Desde que yo acepte a mi Jesús, mi vida cambió. Encontré la paz, encontré el amor y hoy ya no tengo más rencor. Aprendí a amar al prójimo también, perdonar a aquel que me ofendió. Dios te ama y yo también, por esto es que yo siempre voy a cantar". Mientras escuchaba estos versos, no pude sostenerme en pie y caí de rodillas en el piso. Lloraba mucho, y suplicaba a Dios que si él existía realmente tuviese compasión de mí. Pedí paz para mi corazón y que Cristo realmente se manifestase en mi vida. Definitivamente lo acepté como mi Salvador. "Clama a mí, y yo te responderé" (Jeremías 33:3) Y verdaderamente Dios oyó mi humilde oración. Entregue en pocos días, el punto comercial a la inmobiliaria, cancelé algunas cuentas y al inicio del año 1995 estaba volviendo a la ciudad de Sapucaia del Sur para vivir nuevamente con mis padres
En Sapucaia, comencé a enseñar pequeñas clases de Modelo y algunos trabajos aún a nivel de agencias de publicidades en la capital. Este año, fue un año de descanso mental e físico, y recibí también lo primero que le pedí a Dios: paz, mucha paz!
Por las noches en mi cuarto, escuchaba siempre una radio cristiana. Canciones y mensajes bíblicos que alimentaban mi alma. Comencé a leer el nuevo testamento que había recibido mucho tiempo atrás, por lo menos unos diez años atrás en el colegio. A veces leía algún versículo, pero no entendía mucho. Fue allí en mi dormitorio con el mismo librito, la palabra se volvía viva en mi corazón. Y cuanto más leía, más hambre de la palabra tenía, y cuanto más comía, más entendía. "… Yo soy el pan de vida, el que a mí viene, nunca tendrá hambre;..." (Juan 6:35) Quedaba sorprendido con la comprensión que tenía de las escrituras, no era mi intelecto que estaba mas capacitado, no era natural, algo dentro de mi, definitivamente estaba cambiando. "Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido". (I Corintios 2:12). "Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente" (I Corintios 2:14) En diciembre de 1995, me encontré con un amigo que estaba pasando las fiestas de fin de año en Sapucaia, visitando sus familiares. Él vive en la ciudad de Joinville en el Estado de Santa Catarina, pero residió muchos años en Sapucaia donde nos conocimos y pasamos parte de nuestra juventud juntos y donde prosperó en todos los sentidos. Y siempre que visitaba sus familiares, me localizaba donde quiera que yo estuviese para saludarme. En todas las ocasiones, él me testimoniaba de Jesús y como el Señor había transformado su vida. Él se convirtió y siempre me impresione realmente con el cambio que ocurrió en su vida, pero nunca di mucho oído cuando hablaba de Jesús.
Pero este encuentro fue diferente, pues fui yo que comencé a hablar de Jesús y a contarle todo lo que estaba sucediendo. Le debo mucho a él porque siempre me presentó a Cristo como un Dios poderoso y victorioso. "...somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó." (Romanos 8:37) ÉL quedó radiante y muy feliz, y me aconsejó buscar una persona, conocida de él que era creyente y que podría ayudarme en estos primeros pasos de fe, y que coincidentemente fue mi compañera en el colegio de niños. Mi amigo volvió a Joinville en esa misma semana busque un contacto con esta persona.
En esta época aún viviendo experiencias nuevas con Dios, vivía en duda y ceguera espiritual, necesitaba liberación espiritual y de conceptos arcaicos que tenía sobre religión, moralidad y compromiso con Dios. Esta amiga fue el instrumento que Dios colocó en mi camino y la usó para orientar, exhortar, instruir, transmitir sus propósitos en mi vida. Ella es dueña de una tienda de confecciones en el centro de la ciudad de Sapucaia que hasta hoy es su trabajo secular, también es un punto de bendición. En este local el Señor la utiliza para su obra aconsejando a muchas personas. En este año 95, a pesar de sentir paz en mi corazón por primera vez, vivía momentos de profundas transformaciones. Por eso continuaba sintiéndome humanamente solo, por lo que comencé una nueva relación, duró algunos meses. En el año 1996 intenté una vez más una relación con otra persona, y este año viví mi mayor batalla espiritual. Nuevamente estaba en una relación con otra persona perturbada y problemática, en la realidad cuanto más me acercaba a la verdad más las fuerzas espirituales malignas querían derrumbarme. Fue en esta época también que supe que la otra chica que intenté ayudar en la ciudad de San Leopoldo estaba enferma de Leucemia (cáncer en la sangre). Esta noticia me dejó entristecido. Comencé a visitarla y a acompañar durante todo un año. Fue una experiencia amarga. Jesús era la puerta abierta en mi vida, pero había otro ser que no quería que yo entrase por ella, y él existe, y en esta época comencé a conocerlo un poco mejor. Entre tantos nombres que tiene, Jesús también lo llama de ladrón. "Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. El ladrón no viene sino para matar, robar y destruir..." (Juan 10:9,10)
En los momentos difíciles buscaba siempre mi amiga de la tienda para conversar, y comencé a frecuentar las reuniones en la Iglesia Asamblea de Dios. Muchas veces, nuestra conversación se cerraba porque mi naturaleza carnal no quería aceptar totalmente las cosas de Dios. Tampoco comprendía que estaba aún viviendo una atadura espiritual. Durante este año inauguré mi escuela de modelos en Sapucaia, el trabajo prosperó tremendamente, en 10 años en esta actividad nunca había ganado tanto dinero como en este año, compré auto, computadora, teléfono, moto y renté un apartamento. Aparentemente las cosas estaban mejorando en mi vida, pero sentía dentro de mí que algo estaba mal, que en vez de acercarme más a Dios, cada día frecuentaba menos a las reuniones de la Iglesia, lugar en el cual siempre me sentía bien y la presencia de Dios era manifestada. No entendía porque luchaba tanto para no ir más a la casa de Dios, ni tampoco entendía porque aquella joven me hacía mal, y al mismo tiempo robaba mi atención y mi tiempo. Hoy sé que esta es una de las formas que se manifiesta la carencia en la vida del ser humano, atado espiritualmente, por no permitir aún que Cristo sea completamente dueño de su corazón y verdaderamente Señor de sus sentimientos. Dios me hace ver que a pesar de la aparente prosperidad, aquel dinero no procedía de él y lo que yo hacía, con mis manos, seguía siendo impuro a sus ojos. "Si te volvieres al Omnipotente, serás edificado; Alejarás de tu tienda la aflicción; Tendrás más oro que tierra, Y como piedras de arroyos oro de Ofir; El Todopoderoso será tu defensa, Y tendrás plata en abundancias. Porque entonces te deleitarás en el Omnipotente, Y alzarás a Dios tu rostro. Orarás a él, y él te oirá; y tu pagarás tus votos. Determinarás asimismo una cosa, y te será firme, Y sobre tus caminos resplandecerá luz (Job 22:23,28)
Al inicio del año 1997 recibí la triste noticia del fallecimiento de aquella joven que estaba con cáncer. Su muerte me llevó a una profunda reflexión de todo lo que estaba sucediendo, me hizo volver a pensar con seriedad en mi, en la vida vacía que vive el ser humano sin paz, enfermo espiritualmente, físicamente y apartado de Dios. Comencé a orar fervorosamente y a pedir piedad a Jesús, quería dejar de ser un ciego. Jesús, estaba pasando por mi camino, lo sentía, percibía a las personas viviéndolo, pero parecía que en mi vida todo estaba en contra para que no lo viese. Eran situaciones inesperadas, trabajo, personas que me criticaban por estar yendo "a la Iglesia de los locos de los aleluyas", en fin, todo estaba en contra. Pero quien era yo? Era un pobre mendigo y ciego espiritual necesitado de una experiencia total con Jesús. "Aconteció que acercándose Jesús a Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando; y al oír a la multitud que pasaba, preguntó qué era aquello. Y le dijeron que pasaba Jesús nazareno. Entonces dio voces diciendo: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! Y los que iban delante le reprendían para que callase; pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Jesús entonces, deteniéndose, mandó traerle a su presencia; y cuando llegó, le preguntó, diciendo: ¿Qué quieres que te haga? él dijo: Señor, que reciba la vista. Jesús le dijo: Recíbela tu fe te ha salvado. Y luego vio y le seguía, glorificando a Dios..." (Lucas 18:35,43) Tome una decisión de seguir a Jesús y buscar un verdadero compromiso con él. A partir de ese momento comencé a percibir el mundo espiritual y a entender los ataques malignos que siempre sufrí. "Y conoceréis la verdad, y la verdad, os hará libres"(Juan 8:32) En marzo de 1997, nunca olvidaré, presencié una experiencia insólita. Otra vez, con una persona que estaba a mi lado, un espíritu poseía su cuerpo en todo momento, un día en el auto, reprendí en el nombre de Jesús y el espíritu que estaba en ella comenzó a hablar conmigo, no era más ella, era otra voz. En aquel momento la llevé hasta la Iglesia y allí los hermanos oraron y ella quedó libre. Nos separamos y me sentí libre. Le dije a Jesús en oración, te entrego todo mi camino a ti. "Encomienda a Jehová tu camino, confía en él; y él hará" (Salmo 37:5) Y el Señor fue haciendo, en Agosto del 97 hice un propósito con Dios. Le pedí que me preparara para el bautismo que seria realizado en septiembre. Por otra parte sentía que él me hablaba: "Santifícate, cuida tu cuerpo que es mi santuario". "¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Sí alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.". (I Corintios 3:16,17) "Busca las cosas puras, las cosas de mi Reino, cierra la Escuela de Modelaje para siempre, que yo cuidaré de ti". Nuevamente dudé de Dios preguntando: ¿Y mi trabajo? ¿Como me sustentaré? El Señor respondía todo! "Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud. Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de estas cosas; mas buscad el reino de Dios, y todas estas cosas serán añadidas" (Lucas 12:29-31)
El día siete de septiembre de 1997, en el subsuelo de la Iglesia Asamblea de Dios de Sapucaia del Sur, descendí en las aguas del bautismo, en testimonio público de sumersión de una vida antigua de derrotas, amarguras y tristezas, a una nueva vida en comunión con Cristo y su cuerpo, la Iglesia. Un acto de arrepentimiento y confirmación que jamás cuando niño podría haber realizado y que nadie podría hacerlo por mí. La salvación es individual, gracias a Dios! El nos dio libre albedrío. A partir de ese día sentí una fortaleza espiritual mas fuerte y Dios comenzó a revelarse con mayor intensidad en mi vida.
Un mes después, precisamente el día veinte y cuatro de Octubre de 1997, recibí en mi vida el celo de la promesa del Señor, el bautismo en el Espíritu Santo. Fue hasta hoy la experiencia mas linda que haya vivido. Estaba en la Congregación de la Nueva Sapucaia, en una reunión de Vigilia, cuando de repente sentí un fuego que quemaba todo mi cuerpo y no pude controlar mi lengua comencé a hablar en lenguas extrañas. "respondió Juan, diciendo a todos: Yo a la verdad os bautizo en aguas; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; él os bautizará en espíritu santo y fuego". (Lucas 3:16). "Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu santo dentro de no muchos días." (Hechos 1:5). "Cuando llegó el día del Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu le daba que hablasen" (Hechos de los Apóstoles 2:1-4)
En el final del 97, estaba en un culto en Sapucaia, cuando una joven sube al púlpito y luego comienza a cantar una linda canción que decía: "Mi Dios es el Dios de lo imposible, y hará lo imposible por ti..." Sentí en aquel momento algo tan fuerte, como que se confirmaba dentro de mi que Dios realmente estaba haciendo cosas imposibles en mi vida. Quedé impresionado con la voz de aquella joven y la forma tan consagrada como cantaba, ya la había visto antes, pero aquella noche algo especial en ella me toco. Después del culto, en el salón de la Iglesia, festejaron el aniversario de un hermano y fui invitado. Allí tuve la oportunidad de conocer aquella joven, y fuimos presentados, su nombre es Léa.
Quedamos amigos, pero en pocos meses llegamos a la conclusión de que había un sentimiento más intenso entre nosotros que nos unía de una forma especial. Era algo completamente diferente lo que sentía. No podía explicarlo. Ni yo ni ella queríamos creer lo que sentíamos uno por el otro, nuestras realidades estaban tan distantes. Ella una joven separada por Dios con un ministerio de alabanza hermoso, y para complicar, era hija del pastor de la Iglesia. Yo nuevo miembro, casi desconocido, con un pasado lleno de historias amargas, siempre envuelto en casos amorosos mal resueltos, ya era padre y estaba desempleado. Aparentemente, jamás podríamos estar juntos. Hoy, se que Dios me hizo otro, y me dio una vida nueva, totalmente nueva, para ser un predicador de su palabra. "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación" (II Corintios 5:17-19) Muchas cosas sucedieron y se opusieron a nuestra relación, pero Dios nos unió de una forma especial. Pero, esta es otra grande historia, que llevaría muchas otras páginas para contar. Para resumir, fui muy probado, en estos primeros momentos de entrega total a Dios, pero en todo el Señor hablaba conmigo. Recordé que Jesús, cuando después de ser bautizado, antes de comenzar efectivamente su ministerio, fue llevado al desierto para ser tentado por el diablo, pero después de vencer la prueba, salió de Nazaret y fue a un lugar llamado Cafernaum, en la región de Galilea, y allí comenzó a predicar el evangelio del arrepentimiento y del Reino. (Mateo 4). Quedé desempleado seis meses, vivía al límite, todo lo que gané en la Escuela de Manequí vendiendo ilusiones lo perdí paulatinamente, pero en todo tenía paz y comprensión nunca me faltó el sustento. "...y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan." (Salmo 37:25) Al final de estos seis meses, el Señor me dio el milagro más allá de lo que imaginaba. Conseguí un empleo en una gráfica, donde mi jefe era creyente, y el 80% de mis colegas, también eran creyentes. Nunca tuve una buena profesión registrada en mi porfolio de trabajo porque trabajé más de diez años solamente como modelo, actividad autónoma. Pero entré en esta gráfica como Gerente Comercial, o sea que después el jefe era yo. Recibí un auto que quedaba conmigo en tiempo integral, con el combustible pago por la empresa, teléfono celular con cuenta paga, casa de la empresa para vivir y un buen salario. Además de tener la libertad de todos los lunes hacer una conferencia a toda empresa, predicando la palabra de Dios. Gerson Paim es el nombre del dueño de la gráfica, amigo y hermano que aprendí a amar aún más en Cristo. "Y Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos,..." (Efesios 3:20) Del año 98 al 99, trabajé en esta gráfica y siempre que podía estaba en la Iglesia, en las reuniones, adorando a Dios, y aumentando el conocimiento de la palabra y consecuentemente alimentando verdaderamente la fe. "Así que la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Dios" (Romanos 10:17) En este último año, sentí en mi corazón un llamado vivo de Dios para su obra. Sabía que el Señor no me quería solamente en el banco de la Iglesia, sino en el altar, testimoniando y predicando su palabra. El hablaba conmigo de diversas formas, pero fue en sueños que él me mostró dos países al los cuáles me enviaría. "Y él les dijo: Oíd ahora mis palabras. Cuando haya entre vosotros profeta de Jehová; le apareceré en visión, en sueños hablaré con él" (Números 12:6) Yo no podía creer, era sobrenatural, Dios hablaba conmigo en mi día a día, su palabra se cumplía, el llamado era vivo. Oraba por personas perturbadas por espíritus malignos y ellas quedaban libres, oraba por personas enfermas y ellas quedaban curadas instantáneamente por el poder de Dios. Predicaba la palabra y las personas aceptaban la verdad y cambiaban literalmente de vida. Y más y más aprendía con mi Jesús. "…Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Y estas señales seguirán a los que cree: En mi nombre echarán fuera demonios; hablaran nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán" (Marcos 16:15-18) Mi gran problema era que mi ministerio no era reconocido por el líder de la Iglesia, el Pastor. Además de eso él como hombre y padre, no me aceptaba muy bien como posible yerno. Dios tuvo que realizar algo sobrenatural. En una reunión, el día 16 de Marzo de 1999, a través de la persona que estaba predicando Dios revela una visión de que yo tenía un llamado misionero, él me llamó del medio de la Iglesia llena y el pastor me consagró en esa misma hora a mi y a Léa. Este predicador no me conocía y yo tampoco a él.
"leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo, misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu" (Efesios 3:4,5) Siete meses después, el día 16 de octubre de 1999, estaba realizando un gran sueño, que un día pensé casi sin esperanzas que jamás se realizaría, me estaba casando con Léa. La joven de la voz y la canción bonita, ahora estaba transformándose en mi esposa, en una ceremonia tan hermosa, más de lo que podía imaginar. Realmente mi Dios es el Dios de lo imposible! "Y mirándoles Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible." (Mateo 19:26) En el día 1° de diciembre de 1999, viajamos a Uruguay, donde estuvimos por 1 año, predicando las Buenas Nuevas de Cristo, Orando por las personas, cuidando una pequeña congregación, pero bendecida por Dios. Perfeccionando el español y leyendo muchos libros de Teología. En fin, con mi esposa, tuvimos una buena estadía, preparándonos para volver en un futuro, volvimos a Brasil para un gran trabajo en una carpa de evangelismo. Estuvimos en ella y pastoreamos un sector de nuestra iglesia en Sapucaia por 5 años. En el año 2006 fuimos desafiados a volver a Salto, Uruguay. Ahora como pastores responsables de la obra, y lo aceptamos. Estamos de vuelta en el querido Uruguay desde enero de 2006, y Dios nos ha bendecido grandemente. Para muchos esta síntesis de mi vida puede parecer absurda, y es perfectamente comprensible. Diez años atrás, probablemente no entendería ni creería esta historia, pero es el lenguaje de la cruz confirmada en la vida de un ser humano corriente como yo. "Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios" (I Corintios 1:18) La cuestión de no creer en la conversión de un alma de manera radical y sobrenatural, hace parte de nuestro raciocinio delante de las evidencias que sustituyen nuestro conocimiento. Cada uno tiene "un punto de vista racional" para todas las cuestiones. Por lo que Dios no se explica se experimenta, se vive. "Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil, de Dios es más fuerte que los hombres" (I Corintios 1:25) Muchos pueden pensar, pero porque ustedes de repente son misioneros con la responsabilidad de predicar la palabra de Dios a otros, en otros paises?
"Sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. (I Corintios 1:27,28,29) "El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará" (Mateo 10:37-39) Pero, ¿porque no quedan aquí? Porque Jesús nos mandó a hacer misiones tanto en Sapucaia, en todo Río Grande del Sur y Brasil y en todos los países que podamos llegar. Hoy estamos en Salto, Uruguay, y Dios ha hecho grandes cosas. Estamos experimentando un verdadero avivamiento, soy pastor presidente y el Señor nos ha llevado a las naciones. El nos muestra que estamos solamente comenzando, aún hay mucho más por vivir. "pero recibiréis poder, cuando halla venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en samaria, y hasta lo último de la tierra" (Hechos 1:8)
Podría relatar muchas otras cosas, momentos sobrenaturales, verdaderos milagros que Dios ha operado en mi vida, pero lo restante lo voy a dejar para el libro. Queden con esta meditación: "El cual hace cosas grandes e inescrutables, y maravillas sin número" (Job 5:9)
Pastor Juan Vieira - (Pr. Presidente de la Iglesia "Asamblea de Dios Encuentros de Vida" de Salto - ROU)